
o un ojo en la rosa.
estampa para remera de jersey.
algun dia me voy a cruzar por la calle o por algun lado con una chica que lleve orgullosa una remerita con esta estampa, siempre sucede. produccion x 1500. a ver...
nadie se dio cuenta del ojo en la rosa y a mi fue lo unico que me gusto hacer.
una flor con un ojo
no me gusta el sin titulo
de izquiera a derecha, de arriba a abajo, las referencias de los autores de las pinturas. los nombres los acabo de inventar. no me gustan los sin titulo
la tele y el sillon. de liz reale
la chica en el bosque. de jime croceri
el diamante perdido. de fede mangione
un pajaro rojo con cresta escucha a ptti smith. de maite oz
bosque real. de jime croceri.
el conejo de la pradera rosa. de jime croceri.
rio invertido. de maiteoz
limon granizado. de fede mangione
elhada y frutillita la millonaria. de maiteoz
inventarios transitivos
el objeto
se convierte en obra,
de arte,
cuando es
legitimado
como tal
por la sociedad
lease, intituciones
el cielo

Tenia ocho o nueve años y queria ir al cielo. Llevaba el pelo largo, enrulado y oscuro por la cintura, hasta que a los doce años me lo corte carre, me quedaba espantoso, recurrentes nostalgias, volvian, semejante acontecimiento, el impacto, las huellas de la vida pasada, el pelo, niña amada es tu nombre, simbologias, no debes preocuparte por esas cosas, aprender a desprenderse, del pelo y de todo eso tenia que aprender.
Pero entonces tenia ocho o nueve años y queria ir al cielo.
El cielo era un sitio increible, iluminado siempre por esa luz que se despliega por las mañanas, y amueblado con enormes mesas de madera, en hileras, eran tantas, incontables, donde se podian desparramar grandes hojas blancas y lapices de colores. Para entrar al cielo habia que atravesar una puerta de madera labrada a mano, y asi del otro lado de esa gran puerta, que claro, tenia una arcada imponente, uno se encontraba con pueqeños angelitos que emitian suaves melodias al moverse. me llamaba la atencion las pequeñas alitas que sostenian en vuelo a esos angelitos gorditos, esas alitas son tan poderosas, solia pensar. Los angelitos del cielo tambien llevaban unas pequeñas aureolas iluminadas en sus cabezas, aunque esa maravilla nunca la vi, supongo que debido a mi temprana miopia, pero sabia de su existencia gracias a unas ilustraciones que tanto disfrutaba, realizadas por algun sujeto de execlente vision y desarrollada tecnica del dibujo.
Mientras tanto pasaba mis tardes en la casa de la abuela, los salones de la casa inundados por ese olor añejo distaban tanto de el cielo que por las tardes me subia a la terraza, luego al techo, y gracias a unos macetones de cemento que me servian de escalones, y me trepaba por alli como un gatito, miraba hacia arriba porque creia que el cielo era alla arriba, todavia no sabia que el camino era inverso, era hacia adentro, con los ojos cerrados y las manos tibias, entonces miraba al convencional cielo que todos conocemos, lo miraba de lejos y sentia que al estar en el techo estaba mas cerca, tal vez algun angelito se caiga en este momento por alguna baja de poder en sus alitas y se siente a mi lado a tocar su melodia, yo lo escucharia en silencio.
Aveces miraba hacia a la vereda, era mas comodo hacer aquello desde el techo de la vecina, si cruzaba de un salto al techo de al lado me sentaba en una esquina y observaba la calle. nadie sabia que yo estab alli mientras la abuela dormia siesta en el sofa.
Fue ella, la abuela, quien me enseño a tener miedo, me enseño que yo era culpable de haber nacido, culpable de existir, y que por eso debia bautizarme para eximirme de ese pecado. no importa abuela. yo no soy mala. yo soy una niña buena, una niña amada, y simbologias, hasta que un dia lo dijo, lo dijo y ahi empezo todo. lo dijo asi: Mira maitita, a tus papas parece que no les importa porque ellos ya va a estar muertos, si todo sigue su cuerso en la ley natural, pero al cielo solo vas a ir cuando te mueras a descansar de haberte muerto, y despues dijo: y si vos no sos bautizada cuando te mueras no vas a ir al cielo, vas a ir al infierno.
El infierno!
Oh, que fea palabra y yo que soy una niña tan bonita con el pelo tan largo, como es posible como es posible si dios me conoce, y sabe lo buena que soy porque me va a castigar asi abuela! porque!!! no se, como es el infierno? es rojo?
pero es lindo el color rojo! ah bueno, claro si, todo rojo es demasiado, a mi me gusta mas el color rosa, en serio que no hay lapices de colores? no abuela no me digas mentiras abuela por favor, mi vecina le roba plata a la mama para comprarme chocolates y yo le digo que no lo haga mas abuela y rezo por ella como vos me enseñaste para que se cure aunque es lindo que me regale chocolates porque sabe que me gustan me compra las ranitas aveces cuando la mama tiene poca plata, y como abuela que no me sirve rezar sino estoy bautizada? que es bautizada? vos me enseñaste a rezar como que no sirve, si yo aprendi eso del padre nuestro que esta en los cielos ahi donde es todo tan bien y yo aveces lo saludo desde el techo porque como tengo mipia temprana tal vez el me ve y me esta saludando y yo no le veo abuela por eso lo saludo siempre por las dudas, mira no voy arrancar mas lo petalos de los malvones para ponerlos en las uñas de mis maños y hacer de cuenta que me pinto las uñas pero mira que el malvon me deja yo le pregunte a la planta abuela, le digo, me ragalas tus petalos y si me dice que si yo los uso, el me enseño eso, ese que esta ene el cielo como la cancion hablada de padre de todos, si, tambien me dice cosas como la planta, me habla, me habla por adentro de mi cabeza y lo le oigo todo tan perfecto, y me conto de las mesas y los papeles y los lapices como me decis eso abuela no seas tan mala, sos mala, yo no quiero ir al sitio rojo y estar sola ahi, abuela me da miedo y ya te dije que no me gusta el te con leche, no no quiero un te con leche y no voya dejar de llorar porque no quiero ir y voy a llorar cada vez mas fuerte para que ese señor me oiga, si que me oiga, y si no me oye llorando voy a gritar y gritando tengo mas fuerza que llorar y cada ve mas fuerte voy a gritar que vas a ver, vas a ver como me va a escuchar.
forma
oleos nuevos
tiene muchos nombres, todos le inventaban uno,
y yo los fui anotando detras. año 2005
sobre la exposición en pintura




El espacio es amplio. En la parte superior de la pared hay cristales. El cielo se ha detenido, azul. Una nube blanca y densa abandona el cielo, solitaria. Deja atras cristales y azul, muy lentamente.
No hay libros. No hay palabras escritas encima de un diario. No hay vocabulario de un lexico determinado. Todo esta perfectamente en orden.
En medio del espacio hay una mesa baja y debajo, otra mesa más baja. Ambas mesas están llenas de tubos de pintura vacíos, retorcidos, aveces rajados por la parte central, aveces rajados y aplandos, rascados con la hoja del cuchillo.
Ni los tubos ya empezados ni los aún intactos aparecen mesclados con los que están reventados y vacios. Están rechonchos, llenos, muy saludables, muy compactos, como frutos que aun no han alcanzadoo la madurez. Están colocados de manera que no se ve la etiqueta con el nombre del color. Estan hechos de una ligera aleación metalizada gris. Bajo la cápsula están herméticamente cerrados.
(...) Dice que son telas de la misma persona realizadas en un mismo periodo de la vida de esta persona. Por eso quiere colgarlas juntas, el asunto le peocupa mucho, le gustaria que no formaran una sola, no no es eso en absoluto, en absoluto, sino que todas estuvieran unas juntoa a otras en un acercamiento natural, exacto, cuyo único responsable fuera él, cuya valoración precisa sólo él debiera saber.
Habla mucho de la distancia que separa las telas. Dice que, en algunos casos, bastaría con casi nada. Y en otros, nada, que se colgaran pegadas una a otra, sí, en algunos casos sí. En el fondo, no lo sabe. La pintura se libra en el ruido de un discurso continuo. El hombre habla para que el ruido del habla se produzca, y la pintura entra a la luz. Habla para producir un malestar,
Al fin, se le deja hacer a solas su trabajo de caballo de carreras, se le abandona a su desdicha, a esa obligación infernal que hace caso omiso de todo comentario, de toda metáfora, de toda ambiguedad.
Siempre se puede decir: Todas las telas llevan la misma velocidad. Aveces parecen aladas, como guiadas, aveces parece que las fuerza que las lleva aparezca como una ola que se tapa a sí misma, con su color azul negruzco.
Que hacia lo alto, cuando se asciende hacia las potencias, hacia el cielo, quizas haya el rostro de un niño que duerme. apenas es un niño que duerme. Apenas es un niño, apenas es un cielo, algo que pueda nombrarse. Nada. Pero es la pintura entera.
Que pasa una habitación blanca con el suelo blanco, abierta al vacío, y en un batiente de puerta ha quedado un resto de visillo blanco.
Que también hay ganados sin identidad, bolsas de hinchazón, la dulzura de una pintura muy antigua que habría podido identificarlos. Signos que parecen ser cosas. Troncos de arboles que parten, que abandonan. Anillos de serpientes marinas en la humedad de las fuentes, del musgo. Destellos, brotes, posibles acercamientos entre la idea y el objeto, su inanidad, la materia de laidea, del color, de la luz e incluso de Dios sabe qué.
( Sobre la exposición de la pintura. M.Duras )
























































































































